
El pasado 14 de julio volvimos a celebrar la segunda peregrinación de Ciempozuelos a Fuente de Pedro Naharro (Tarancon).
Hicimos unos 80 km en bici. Para los q hacen bicicleta les parecerá poco, pero para dos grillaos como los q fuimos es una gran paliza.
Parece increible los colores q ofrece Castilla en ciertas épocas del año. El campo está bonito en estas fechas, hay muchos pajarillos q nos avisaban de no dar pedales sin mirar a nuestro alrededor y observar como intentan ligar. Tuvimos ocasión de ver un lagarto la mar de grande.
Esta vez hemos hecho la mayor parte del viaje por caminos, lo que hace mucho más agradable el viaje.
Todo esto es mera paja para rellenar blog: la verdad de la peregrinación es la fiesta de después.
Volví a ser recibido en el pueblo como en mi propia casa y conseguí aumentar mi colesterol gracias a la parrillada de la noche.
Sólo nos queda volver a repetir, y yo por mí, en otoño que seguro que es buena época; así q para finales de octubre intentaré volver a convencer a Toni para repetir.